El estudio concluye que los educadores identifican habilidades diferenciadas en niños y niñas para el desempeño de las asignaturas. Así, en matemática predominan los juicios de “Estima Social de Capacidad” para valorar a los niños y los de “Tenacidad” en la evaluación de las niñas. Por otra parte, el rendimiento en Lenguaje se explica con significados de “Afecto” asociados con interés y motivación. Finalmente, las expectativas de los docentes respecto de sus estudiantes están asociadas con la división de roles de género.


“Resultados de Aprendizaje en la Araucanía. La Brecha de género en el SIMCE y el Androcentrismo en el discurso de Docentes de Lenguaje y Matemática”, fue la investigación realizada por  María Cecilia Fernández y  Scarlet Hauri, con financiamiento de la Convocatoria de apoyo a la investigación en educación del Consejo Nacional de Educación. En ella se analizó la brecha de género en la prueba Simce de Matemática y Lectura entre los años 2006 y 2014 en estudiantes de 4º año básico, 8º año básico y 2º año medio de la Región de La Araucanía en Chile. Los datos arrojaron que en Matemática la brecha de género tiende a disminuir, mientras que en Lenguaje presenta un incremento sostenido. Además, las variables área geográfica y grupo socioeconómico del establecimiento educacional, como también la pertenencia de los estudiantes al pueblo Mapuche, operan como puntos de intersección que profundizan la desigualdad de género. En la fase cualitativa se analizaron los discursos de docentes de Lenguaje y Matemática de ocho establecimientos, desde el Modelo de Valoración.

El estudio concluye que los educadores identifican habilidades diferenciadas en niños y niñas para el desempeño de las asignaturas. Así, en matemática predominan los juicios de “Estima Social de Capacidad” para valorar a los niños y los de “Tenacidad” en la evaluación de las niñas. Por otra parte, el rendimiento en Lenguaje se explica con significados de “Afecto” asociados con interés y motivación. Finalmente, las expectativas de los docentes respecto de sus estudiantes están asociadas con la división de roles de género.

Los instrumentos que miden la calidad de la educación evidencian una brecha de género (en adelante BG) en los resultados de aprendizaje. En varios países del mundo, incluido Chile, los hallazgos concluyen que las mujeres logran mejores desempeños en lenguaje, mientras que los hombres dominan en matemática. También se ha constatado que la BG, particularmente la que afecta a las mujeres, no tiene el mismo comportamiento en las distintas sociedades, por lo que habría factores sociales y culturales que impactarían en los resultados (De la Rica y González, 2013; Del Río & Strasser, 2013; Flores, 2007; Martínez, Martínez & Mizala, 2015). De esta forma, se ha avanzado en desestimar los argumentos asociados al determinismo biológico que han dominado las explicaciones acerca de las desigualdades entre hombres y mujeres en los distintos campos del conocimiento (Perdomo, 2010).

En Chile, en concordancia con la tendencia mundial, las mujeres han mejorado sus indicadores de escolaridad, alfabetización, matrícula y egreso. No obstante, la escuela sigue reproduciendo estereotipos tradicionales de género que favorecen las desventajas en la vida adulta (Guerrero, Provoste y Valdés, 2006). En este sentido, las niñas logran un desempeño igual o superior a los hombres cuando inician su proceso de enseñanza, situación que se revierte al concluir la educación media y se vuelve más evidente en las pruebas de ingreso a la universidad (Flores, 2007), así como también al elegir una carrera profesional.

En la fase cuantitativa se estudió el comportamiento de la brecha en 4º año básico, 8º año básico y 2º año medio en matemática y lectura, en relación con las variables: área geográfica, dependencia administrativa y grupo socioeconómico del establecimiento. Además, se exploró la BG entre estudiantes mapuche y no mapuche. En una segunda etapa se entrevistó a docentes de Lenguaje y Matemática de ocho establecimientos con BG más y menos significativas. Para analizar la presencia de sesgos androcéntricos en el discurso se empleó el Modelo de Valoración (Martin, 2000; Martin & Rose, 2007; Martin& White, 2005; White, 2003), herramienta teórica y metodológica inscrita en la Lingüística Sistémica Funcional (Halliday, 1994; Halliday & Matthiessen, 2014).

Este estudio se desarrolló en una de las tres regiones que presentan más bajos desempeños en el Simce de Matemática. En el caso de Lectura los resultados son similares a la media nacional, con una significativa tendencia a la baja en 8º año básico y en 2º año medio. Estos resultados se ven afectados por las desventajas sociales y económicas que vive la región. Según la Encuesta CASEN 2015, La Araucanía sigue siendo la región más pobre de Chile (Ministerio de Desarrollo Social, 2016). A lo anterior se suman los altos índices de población rural y de población mapuche que vive en situación de pobreza.

Las preguntas que guiaron este estudio fueron las siguientes: ¿Cuál ha sido el comportamiento de la BG en La Araucanía en el Simce de Matemática y Lectura en 4º año básico, 8º año básico y 2º año medio entre los años 2006 y 2014? ¿Cómo inciden el área geográfica, la dependencia administrativa y el grupo socioeconómico del establecimiento en la BG? ¿Qué relación se observa entre la BG y la pertenencia de los estudiantes al pueblo mapuche? ¿Hay alguna relación entre la BG del establecimiento y la existencia de sesgos androcéntricos en el discurso de los docentes? ¿Cómo se expresan los sesgos androcéntricos en el discurso de docentes de Matemática y Lenguaje?

En La Araucanía, la distancia entre niños y niñas en Matemática se cerró el 2014 en 4º año básico, mientras se acorta paulatinamente en 8º año básico y en 2º año medio. Los datos revelan un avance sustantivo en la materia, a la vez que muestran un importante incremento en el desempeño de las mujeres a lo largo del período estudiado. Esto último podría relacionarse con el interés que ha concitado este sector de aprendizaje en materia de investigación y con la intervención en el currículo escolar y en los materiales didácticos para la enseñanza de la matemática. Sin embargo, resulta necesario poner atención en el comportamiento de la BG en los últimos años, puesto que la reducción que ha experimentado, tanto en 8º año básico como en 2º año medio, se sostiene en que las mujeres mantienen sus puntajes y los hombres disminuyen. Esta situación cobra especial importancia en una región que exhibe desempeños muy inferiores a la media nacional.

En Lectura, los datos indican que la diferencia entre hombres y mujeres, además de ser profunda, registra un incremento sostenido. Por esta razón, es fundamental profundizar en un área donde existe escasa información y que recién en los últimos años se plantea como preocupación en el debate público. Al respecto es indispensable que las políticas educacionales aborden esta brecha con consideraciones de género, pues en ella (al igual que en Matemática) podrían estar operando factores culturales que impactan negativamente en el desarrollo y las oportunidades futuras de los niños.

A partir de los resultados expuestos se reafirma la importancia de analizar la BG en los aprendizajes desde una perspectiva interseccional, puesto que en la desigualdad educacional operan múltiples categorías de exclusión. Así, ser hombre o mujer no tiene el mismo impacto cuando se integran variables como el área geográfica, el grupo socioeconómico o la pertenencia a un pueblo indígena. Del mismo modo, ninguna de estas categorías explica, por sí sola, los resultados de niños y niñas en los distintos sectores de aprendizaje. Más aún, es la convergencia de distintas identidades la que genera una escala jerárquica de exclusión que sitúa a los estudiantes en puntos más o menos críticos y determinantes para sus oportunidades futuras.

En el discurso de los docentes –sin distinción del tipo de establecimiento, nivel escolar en que se desempeñen, ni BG que registre la institución– se identifican sesgos androcéntricos que expresan el arraigo de los estereotipos sexistas en el sistema escolar. Dichos sesgos se develan a través de los recursos lingüísticos empleados para evaluar habilidades de niños y niñas, factores que inciden en el desempeño y expectativas. Estos significados podrían operar en la segregación por áreas del conocimiento, así como también en la posterior elección de una carrera profesional.
Finalmente, en el discurso de los docentes se observa una tendencia heteroglósica a través de recursos que, indirectamente, reconocen la existencia de otros puntos de vista. Esta forma de construir la “Actitud” podría representar una oportunidad para avanzar en la deconstrucción de los patrones valorativos jerárquicamente binarios que dominan el discurso. Para este efecto es fundamental generar estrategias que permitan abrir la discusión en torno a las BG y sus distintas intersecciones al interior de los establecimientos educacionales.
 
Más información sobre este estudio en Revista Calidad en la Educación.

Sabías que…

La primera sesión del Consejo Superior de Educación (antecesor legal del CNED) fue celebrada el 19 de julio de 1990. Para ver el acta de constitución del Consejo puedes descargarla aquí.